Eclipsarnos

 Ningún asteroide, 

podrá eclipsarnos, 

aunque lo intente de manera concienzuda. 

No hay cuerpo celestial tan voluminoso

ni aparato que pueda enfrentar

nuestra musculatura.

La fortaleza de la gente corriente 

es lo habitual.

Somos supervivientes de la inundación, 

del incendio, 

de la lluvia fina de enero y 

del interurbano con salida en Moncloa.

Somos esa voz firme que se opone, 

y que no podrá ser apagada.

Somos la música 🎼 que reta al silencio.

Somos algo más que una forma retórica

absurda sobre el verso.

Somos las escaleras del dos de Mayo, 

la estatua a Pushkin en la quinta de la fuente del Berro,

los cerezos en flor de la quinta de los molinos, 

Baco en el Capricho, 

los restos de una mezquita en la Latina, 

somos todo lo que tiene luz y es bello.


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