Caquitas

Aceptar las caquitas y las sombras de uno,

mientras bebo mi té nocturno.

Jung me contempla. 

Adler me advierte sobre el mecanismo de compensación.  

Analizo esta frase: "El alfil y la reina son buen equipo juntos para dar jaque mate."

¿Todas las partidas terminan de esta forma? 

¿No es el éxito un mito sobredimensionado 

de nuestro tiempo? 

¿Es necesario siempre tender a él? 

 ¡Me daré un respiro! 

He sido como el hámster que sobre la rueda da vueltas y gira y gira 

hasta desinflarse creyendo que su trabajo sirve para algo. 

He pretendido "hacerlo todo bien" 

sin entender el juego en su completitud: 

los errores inducidos son menos errores, 

pues los dados están trucados. 

Mirarse en el espejo 

de otro no renta. 

Mirarse en el espejo 

con ojos limpios y serenos. 

La autoestima no es una cuenta corriente 

con muchos ceros. 

La conciencia aflora 

mientras guardamos los maniquíes 

con los que hemos jugado en el desván imaginario: - No hay desván -. 

Viene el Lunes 

y una semana comienza: 

- El guerrero no olvida - 

La rama de olivo, el clavel y la rosa 

cargada de espinas 

con verdades que sangran,

tan ciertas como el dolor. 


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