Deconstruir una idea
es oficio del aprendiz de artesano.
Villadiego es un pueblo de Burgos,
por donde dicen que cabalgaba el Cid campeador,
pero muchos pensaron en ponerle este nombre
a la unidad familiar que componíamos mi madre y yo.
Diego era el nombre de mi padre:
Todo un señor.
Deambulaba por las aceras, tenía trabajo, y vivía a su manera,
¿quién ha de juzgarlo o hacerle loor?
El sistema patriarcal clasificaba y exigía.
Había una anomalía.
¿Cómo se resuelve la pureza de la raza?
Te diré que soltando la mente discursiva.
Ténganme paciencia porque voy a teorizar:
Cuando en un conflicto de intereses
hay al menos dos grupos -ambos están cargados de reactividad
y egocentrismo-.
Ambos poseen sistemas de creencias no revisados cargado de dogmas, clichés
y retahilas encadenadas como prejuicios.
Creen que la suya es la verdad auténtica y desprecian cualquier "verdad"
que se contraponga a su tamaña afirmación.
Muchos se escudan en conceptos como familia-patria o tal vez un Dios.
Enarbolan banderas que rozan el absurdo,
se rasgan las vestiduras,
dictan proclamas.
Mejor no los escuches,
busca la paz en tu interior.
Muestran los dientes, actúan con arrogancia,
esperan hasta el último momento
con tal de llamar la atención
y no se revisan ideas,
tales como la ética o la excesiva ambición.
La reactividad que contrapone a la reactividad
es también reactividad.
Cuando se busca al otro,
sin encontrarlo,
será que es un intento fallido de comunicación.
Lleguemos cada uno, por separado,
al lago de la inmensa luz,
donde sopla un viento que construye la primavera
y calienta el radiante sol.
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