Leña de tu fuego encendido
O en cuerda de tender en la azotea de tu casa
Porque no puedo sostenerme
Sin tu oración cotidiana.
He envejecido. Devuélveme las estrellas de la infancia
Para que pueda emprender
Con los pájaros pequeños
El camino de regreso
Al nido donde tú aguardas"
Mahmud Darwish, poeta palestino
¿Qué hacer si no estás?
¿Qué hacer si Granada
no es más que un conjunto interminable de calles
en las que no soy más que un extranjero?
¿Qué hacer si no hay un nido al que regresar?
¿Qué hacer y para qué volver a donde nací?
En esta ciudad donde vivo hace frío aunque sea verano, pero es real.
Aprendimos (ambos: tú y yo) a guarecernos sin afrontar, desde la escapada.
Aprendí a vivir sin tí, porque no quedaba más remedio.
En el bosque de mi niñez soporté el miedo, el pánico y
coseché fracasos. Asumí de forma incompleta sin verbalizar. Aquí están las palabras
que brotan de la fuente del alma.
Ahora aprenderé a guarecerme afrontando,
desde la consciencia y desde la humildad.
Voy a ser pájaro que se eleva en el cielo del verano,
y cuyas alas recompuestas se han sellado, surcando los aires,
rumbo al templo donde habita la luz que ya me diste.
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