Deine Stadt

Deine Stadt
No me molesta ya tu ciudad
pues creo haber comprendido
que ni tú ni todo aquéllo que contiene su interior,
puede herirme.
He navegado por ríos fríos
de latitud norte,
he parado en sus riberas,
he encontrado
grandes dosis
de incomprensión, ingratitud, abulia, mentira, hipocresía
e indiferencia.
Mas nadie es totalmente una víctima
pues hay actos a priori honrados
que dejan heridas abiertas.
¿Acaso se puede evitar un conflicto
, generando otros?
Mas eso no importa más.
Ahora te pido.
Respeta tú también, de ahora en adelante,
esta frontera.
He apostado fuerte,
y me llevo la ganancia
del aprendizaje y la experiencia.
Ya no llueve adentro
porque el invierno es sólo
un estado del alma.
Valoro a este nuevo ser, que renace,
sobre las ruínas de aquel que era,
en el verano que pronto termina
y que da paso a la estación postrera.

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