A Yolanda, militante contra la injusticia local y mundial,
habitante de sus círculos concéntricos.
Cuando ella sale de sus círculos concéntricos,
se desconfina
y camina tres pasos.
De a poco,
se para y vuelve a entrar
en nuevos círculos irradiados
desde un punto matriz,
que la transportan a mundos diversos.
¡Sería lamentable pensar que ésto
no nos sucede a todos!
Desconfinada se halla,
y ha construído un muro,
a partir del cual,
la civilización y ella
no comparten la misma habitación.
Habla un castellano de Ávila
y dice no comprender
cuando escribo en español con habla andaluza,
o castellano-manchega tras estos
quince años de estancia en la villa y corte
de secular reíno.
Quizás el registro idiomático
se queda corto
para establecer el canal de comunicación.
Le digo que quiero desconfinarla,
y se lo toma como una afrenta,
como una frase machirula
de mal gusto.
Por eso, me da la espalda,
y es hermosa su espalda.
Su espalda castellana.
Su espalda que me ignora.
habitante de sus círculos concéntricos.
Cuando ella sale de sus círculos concéntricos,
se desconfina
y camina tres pasos.
De a poco,
se para y vuelve a entrar
en nuevos círculos irradiados
desde un punto matriz,
que la transportan a mundos diversos.
¡Sería lamentable pensar que ésto
no nos sucede a todos!
Desconfinada se halla,
y ha construído un muro,
a partir del cual,
la civilización y ella
no comparten la misma habitación.
Habla un castellano de Ávila
y dice no comprender
cuando escribo en español con habla andaluza,
o castellano-manchega tras estos
quince años de estancia en la villa y corte
de secular reíno.
Quizás el registro idiomático
se queda corto
para establecer el canal de comunicación.
Le digo que quiero desconfinarla,
y se lo toma como una afrenta,
como una frase machirula
de mal gusto.
Por eso, me da la espalda,
y es hermosa su espalda.
Su espalda castellana.
Su espalda que me ignora.

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