Nosotros, guarecidos

Nosotros, guarecidos
bajo las cornisas.
Hemos visto también caer la lluvia fina y gruesa tras los cristales.

La sinrazón de esta civilización hortera
nos abruma,
mientras caminamos cabizbajos,
y el final de la partida parece inminente.

Un pueblo derrotado asiste
a una traición que parece un hecho contrastado.

¿Qué es esa Constitución que dice protegernos,
para tener salario digno y una vivienda decente?

¿Por qué esta tierra insiste en el mantenimiento de los privilegios seculares?

Comentarios