España no aprende,
porque es una alumna con dificultades de aprendizaje.
El diagnóstico es bastante claro:
Tiene escasa capacidad de procesamiento,
y una memoria visual y afectiva bastante pobres.
A la hora de identificar
al causante del problema,
responde con evasivas
y alude a una serie de lugares comunes
bien establecidos,
que parecen ser señas de identidad
de un lenguaje patriótico.
No conoce el significado de las palabras
robar, ladrón, corrupto,
pusilánime o mentira.
Creen que son herramientas de aula para trabajar con ellas,
si éste fuera el caso.
El problema ya no es,
si la alumna España aprueba o no el examen
en la extraordinaria de Junio.
El problema es algo más grave:
Ni siquiera las entidades supranacionales,
desean que exista una solución.
En el telediario, vemos relucientes,
a esos políticos,
con sus ropas de domingo,
yendo a tomarse el vermut
a las 12 y saludando al pueblo (compuesto
por masas ingentes de borregos-lacayos-vasallos) por las calles.
Esa imagen caciquil,
es demasiado antígua.
La democracia auténtica mucho dista
de sonrisas, bastones de mando, y
"partidos nuevos emergentes"
que auguran "grandes dosis de retroceso".
Virgencita, haz que España "no se quede como está".
Tras la forja de otro verso,
rescindiremos el contrato con la estupidez y el tedio.
Que España aprenda a desprenderse del mal secular que
la aprisiona, del dulce yugo que la asfixia.
porque es una alumna con dificultades de aprendizaje.
El diagnóstico es bastante claro:
Tiene escasa capacidad de procesamiento,
y una memoria visual y afectiva bastante pobres.
A la hora de identificar
al causante del problema,
responde con evasivas
y alude a una serie de lugares comunes
bien establecidos,
que parecen ser señas de identidad
de un lenguaje patriótico.
No conoce el significado de las palabras
robar, ladrón, corrupto,
pusilánime o mentira.
Creen que son herramientas de aula para trabajar con ellas,
si éste fuera el caso.
El problema ya no es,
si la alumna España aprueba o no el examen
en la extraordinaria de Junio.
El problema es algo más grave:
Ni siquiera las entidades supranacionales,
desean que exista una solución.
En el telediario, vemos relucientes,
a esos políticos,
con sus ropas de domingo,
yendo a tomarse el vermut
a las 12 y saludando al pueblo (compuesto
por masas ingentes de borregos-lacayos-vasallos) por las calles.
Esa imagen caciquil,
es demasiado antígua.
La democracia auténtica mucho dista
de sonrisas, bastones de mando, y
"partidos nuevos emergentes"
que auguran "grandes dosis de retroceso".
Virgencita, haz que España "no se quede como está".
Tras la forja de otro verso,
rescindiremos el contrato con la estupidez y el tedio.
Que España aprenda a desprenderse del mal secular que
la aprisiona, del dulce yugo que la asfixia.
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