Todo necio confunde valor y precio
Antonio Machado
Por un cortocircuito
en un vagón de tren,
todos los pasajeros desalojaron.
Es Abril. Llueve en Madrid y hace frío.
Es como si el invierno no cediera en
su empeño
de contarnos su historia
y de hacer magisterio
de estos tiempos obscuros, en que vivimos,
adhiriéndonos
a eslóganes que caducan pronto,
convirtiéndonos a nuevas religiones
y construyendo "nuevas" adicciones
como
las series televisivas,
de escaso gusto artístico
que articulan todo un rito,
de cena, sofá y pareja, el/la que la tenga,
al final de la jornada,
donde el mundo queda allí afuera
de las confortables paredes de nuestro
minúscula y maltrecha patria.
Por ello, cuando los pasajeros salen
del subterráneo laberinto
de vías, trenes, y humanidad
encorsetada,
en la avenida
hay tiendas de libros de usados
que no tienen reja metálica,
pues esta cultura ha decidido
que leer no es trending topic.
No hay hábito lector,
Sin embargo,
las tiendas de móviles
aparecen bajo mil candados.
Son prioridad.
Un vagón que se incendia,
puede ser preámbulo
para esbozar una síntesis.
La humanidad
que ya tenía de por sí
mecanismos de autodegeneración,
sigue envileciéndose,
a pasos agigantados,
y prefiere seguir segregándose
en grupos de poder,
en vez de agregarse en grupos de influencia
para mejorar
las condiciones de vida existentes.
Todo necio confunde valor y precio. ¡Y hay tanto!
Antonio Machado
Por un cortocircuito
en un vagón de tren,
todos los pasajeros desalojaron.
Es Abril. Llueve en Madrid y hace frío.
Es como si el invierno no cediera en
su empeño
de contarnos su historia
y de hacer magisterio
de estos tiempos obscuros, en que vivimos,
adhiriéndonos
a eslóganes que caducan pronto,
convirtiéndonos a nuevas religiones
y construyendo "nuevas" adicciones
como
las series televisivas,
de escaso gusto artístico
que articulan todo un rito,
de cena, sofá y pareja, el/la que la tenga,
al final de la jornada,
donde el mundo queda allí afuera
de las confortables paredes de nuestro
minúscula y maltrecha patria.
Por ello, cuando los pasajeros salen
del subterráneo laberinto
de vías, trenes, y humanidad
encorsetada,
en la avenida
hay tiendas de libros de usados
que no tienen reja metálica,
pues esta cultura ha decidido
que leer no es trending topic.
No hay hábito lector,
Sin embargo,
las tiendas de móviles
aparecen bajo mil candados.
Son prioridad.
Un vagón que se incendia,
puede ser preámbulo
para esbozar una síntesis.
La humanidad
que ya tenía de por sí
mecanismos de autodegeneración,
sigue envileciéndose,
a pasos agigantados,
y prefiere seguir segregándose
en grupos de poder,
en vez de agregarse en grupos de influencia
para mejorar
las condiciones de vida existentes.
Todo necio confunde valor y precio. ¡Y hay tanto!
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