Aceptar las derrotas

No se vive celebrando victorias sino superando derrotas 

Ernesto Che Guevara 

De vez en cuando hay que hacer
una pausa

contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Benedetti 

En el amor, como en el deporte, como en la vida
Se ha de ser noble y aceptar la derrota

El fracaso no es nada más
que un punto de partida,
un trampolín que nos impulsa
hacia adelante,
una escala en la hoja de ruta
del viaje a no se sabe dónde.

Una escalera larga que parece que nunca termina.
Es en el error donde más se aprende.
Es lo que nos hace más altos,
más dignos, mejores.

Negar la derrota, rechazar el fracaso,
nos lleva al mecanismo de la proyección,
típico de la personalidad narcisista,
y éste suele conducir a la paranoia,
y a los delirios de traición.
El paranoico busca
traidores para vengarse de ellos
de forma sistemática.

Es por éllo,
querido lector y querida lectora,
que como diría aquel poeta uruguayo,
hermano, confidente, compañero y amigo,
es bueno cantarse las verdades.



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