Schweden

No sé si salimos de la espiral
antes de llegar
a
- Schweden -

Pero después
Se activó la maquinaria
Un campo magnético intenso
Te separó de mí

Y ningún viento,
-de primavera, otoño o invierno-
suponiendo que el verano
no trae apenas viento,

te trajo de vuelta.

El río Neckar
me vió arrojar lágrimas
mojadas de vodka Gorbachov.
Y entonces te nombré reminiscencia,
primera elaboración erótica de la infancia.

¿Es inocente la esperanza de volverte a ver?
¿Cuánto queda?

O mejor dicho, ¿ha pasado la tormenta de los años?

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