Me despierto
Son las cuatro de la mañana
Al otro lado de la pared
Se oyen golpes y gritos
Alguien dice socorro
Es un asunto recurrente
El vecino sabe que le tengo dicho
que me levanto temprano
y que los ruídos en la madrugada
no me gustan
pero esto es diferente.
Hay una mujer que grita socorro.
Me levanto y llamo a la puerta,
utilizo como estrategia para entrar el ruído,
qué está sucediendo,
sale ella con un cuello rojo como si alguien
la hubiera agarrado.
Él se excusa por la hora que es e invita a llamar a la policía.
Le digo que no manipule y que no me gusta cuando la gente pelea.
Que si tienen que arreglar algo, lo hagan con palabras.
No sé si me hicieron caso, pero el asunto es que no tenía saldo para llamar a la policía
desde el móvil.
Si no, lo hubiera hecho.
Y que este tío infumable, se ha unido a una tía infumable
en una especie de grupo tóxico que no son capaces de disolver.
Es evidente. Si otro día, pasa algo así llamaré de nuevo a su puerta
y como sucedió en la calle Arenal una vez los detendré
porque no me gusta que la gente se pegue.
Son las cuatro de la mañana
Al otro lado de la pared
Se oyen golpes y gritos
Alguien dice socorro
Es un asunto recurrente
El vecino sabe que le tengo dicho
que me levanto temprano
y que los ruídos en la madrugada
no me gustan
pero esto es diferente.
Hay una mujer que grita socorro.
Me levanto y llamo a la puerta,
utilizo como estrategia para entrar el ruído,
qué está sucediendo,
sale ella con un cuello rojo como si alguien
la hubiera agarrado.
Él se excusa por la hora que es e invita a llamar a la policía.
Le digo que no manipule y que no me gusta cuando la gente pelea.
Que si tienen que arreglar algo, lo hagan con palabras.
No sé si me hicieron caso, pero el asunto es que no tenía saldo para llamar a la policía
desde el móvil.
Si no, lo hubiera hecho.
Y que este tío infumable, se ha unido a una tía infumable
en una especie de grupo tóxico que no son capaces de disolver.
Es evidente. Si otro día, pasa algo así llamaré de nuevo a su puerta
y como sucedió en la calle Arenal una vez los detendré
porque no me gusta que la gente se pegue.
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