¿Qué conoces tú del invierno?
Si nunca habitaste en un Sarajevo
ni viste cómo sus edificios perecían
derruídos por una tormenta ajena.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si sólo oíste su nombre,
y con sólo pronunciarlo
te daba miedo
su atroz consecuencia.
Entonces ese miedo-oscuridad
es lo que te asustaba.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si el frío de la noche
no ha arreciado todavía,
y Madrid no es Venecia
con su viento helado y pestilente.
¿Has visto los canales cuando nieva?
¿Qué conoces tú del invierno?
Cuando te proteges
con un vade, retro, satanás,
y tu certeza más clara
la ha construido una cultura
de brasero y mesa camilla,
radiador, y abrígate que hace frío.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si compras coches nuevos
y yo aspiro a comer cada día,
a que mis hijos tengan libros, deporte y salud.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si no sabes conjugar el verbo cooperar,
te lastima la palabra compañero
y precisas del vocabulario burgués pestilente.
Si nunca habitaste en un Sarajevo
ni viste cómo sus edificios perecían
derruídos por una tormenta ajena.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si sólo oíste su nombre,
y con sólo pronunciarlo
te daba miedo
su atroz consecuencia.
Entonces ese miedo-oscuridad
es lo que te asustaba.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si el frío de la noche
no ha arreciado todavía,
y Madrid no es Venecia
con su viento helado y pestilente.
¿Has visto los canales cuando nieva?
¿Qué conoces tú del invierno?
Cuando te proteges
con un vade, retro, satanás,
y tu certeza más clara
la ha construido una cultura
de brasero y mesa camilla,
radiador, y abrígate que hace frío.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si compras coches nuevos
y yo aspiro a comer cada día,
a que mis hijos tengan libros, deporte y salud.
¿Qué conoces tú del invierno?
Si no sabes conjugar el verbo cooperar,
te lastima la palabra compañero
y precisas del vocabulario burgués pestilente.
Comentarios
Publicar un comentario