Detrás de un cuerpo, hay una mente.
En principio, todo parece claro.
Pero para muchos y muchas,
es más fácil dejarse seducir
por un movimiento de caderas
que por un discurso.
Por éso, hay que escuchar también el discurso.
Para estar completamente convencido
de que es amor y no sólo deseo.
Para no construir con anticipación
un artefacto de amor idealizado
que nos puede llevar a la amargura.
Detrás de un cuerpo, hay una historia:
de afectos, de amores, de satisfacciones
e insatisfacciones,
de deseos y renuncias,
de vida.
Hay que escuchar esa historia
para conectar completamente
con la otra persona
y no dejarse llevar
por un viaje fácil hacia no sé donde
haciendo no sé qué.
De todas formas, si este planteamiento le parece
a Usted muy conservador,
puede dejar de escuchar lo que hay detrás de un cuerpo.
Pero yo ya le he advertido de las consecuencias
de no escucharlo.
En principio, todo parece claro.
Pero para muchos y muchas,
es más fácil dejarse seducir
por un movimiento de caderas
que por un discurso.
Por éso, hay que escuchar también el discurso.
Para estar completamente convencido
de que es amor y no sólo deseo.
Para no construir con anticipación
un artefacto de amor idealizado
que nos puede llevar a la amargura.
Detrás de un cuerpo, hay una historia:
de afectos, de amores, de satisfacciones
e insatisfacciones,
de deseos y renuncias,
de vida.
Hay que escuchar esa historia
para conectar completamente
con la otra persona
y no dejarse llevar
por un viaje fácil hacia no sé donde
haciendo no sé qué.
De todas formas, si este planteamiento le parece
a Usted muy conservador,
puede dejar de escuchar lo que hay detrás de un cuerpo.
Pero yo ya le he advertido de las consecuencias
de no escucharlo.
Comentarios
Publicar un comentario