Retrato postrero de tí

Como no te he visto últimamente,
ni sé qué aspecto tienes,
puedo descifrarte
a partir del espectro que dejas.

Pero quizás este lenguaje impreciso
de palabras deslabazadas
no construye la imagen adecuada
y se aleja
del cometido final
del mensaje emitido por el marketing,
que se añade
al lobby
del cálculo financiero
que rescinde el contrato
con el advertisement
convenido
en una ocasión primera.
Sí, ya sé. Suena raro
y además es difícil.
Para conseguir un retrato postrero de tí,
habrá que ceñirse al olvido que todo lo
difumina, que todo lo vuelve borroso.
Pero el olvido es un impostor.
No existe.
Como lo atestigua este recursivo verso
que me lleva a tí de nuevo.

Para sacarte de mi mente
hará falta algo más que una excavadora.

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