En la noche me pasó algo
maravilloso:
Soñé contigo
pero fue un sueño vintage
'con fotos color sepia,
casi en technicolor'
Aparecías
como mezcla de dos presencias
de la infancia:
Una. La directora de una librería
del opus a la que solía ir con mi madre.
Mi madre no fue nunca del opus.
Había que matizarlo.
¡Válgame el cielo!
Dos. Un amor platónico de infancia.
Esa madre de mi amiga que era tan amable
y que sonreía tanto y que con tanta delicadeza
me pintaba los mofletes de rojo en las actuaciones
de la escuela.
Cuando ella hablaba el alemán,
yo creía que era lo mejor del mundo.
Cualquier cosa que hacía
me parecía lo que se más se parecía a lo ideal.
Tu imagen era una presencia regresiva
en un salón oscuro
rodeada de cuadros
de los que solía tú conocías
su significado.
Pero, sin embargo, y pese
a que en tí había un punto de lejanía zen,
yo te seguía mirando
con el interés del coleccionista
de instantes
esperando beber del té
de tu indiferencia.
Después desperté
y me dí cuenta
que como casi siempre
estaba solo.
Que tú nunca habías estado
y que pertenecías
a un cuadro
vacío que invoca al pasado.
maravilloso:
Soñé contigo
pero fue un sueño vintage
'con fotos color sepia,
casi en technicolor'
Aparecías
como mezcla de dos presencias
de la infancia:
Una. La directora de una librería
del opus a la que solía ir con mi madre.
Mi madre no fue nunca del opus.
Había que matizarlo.
¡Válgame el cielo!
Dos. Un amor platónico de infancia.
Esa madre de mi amiga que era tan amable
y que sonreía tanto y que con tanta delicadeza
me pintaba los mofletes de rojo en las actuaciones
de la escuela.
Cuando ella hablaba el alemán,
yo creía que era lo mejor del mundo.
Cualquier cosa que hacía
me parecía lo que se más se parecía a lo ideal.
Tu imagen era una presencia regresiva
en un salón oscuro
rodeada de cuadros
de los que solía tú conocías
su significado.
Pero, sin embargo, y pese
a que en tí había un punto de lejanía zen,
yo te seguía mirando
con el interés del coleccionista
de instantes
esperando beber del té
de tu indiferencia.
Después desperté
y me dí cuenta
que como casi siempre
estaba solo.
Que tú nunca habías estado
y que pertenecías
a un cuadro
vacío que invoca al pasado.
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