"Podrán callarnos pero no podrán impedir que tengamos nuestras propias opiniones"
Ana Frank
Hay un edificio que recuerda a un coliseo romano
subiendo unas escaleras
junto a un parque oscuro
y al lado de una cafetería
donde solíamos hacer
simulacros de amistad
.
Y digo ésto
no porque no se pudiera lograr
un acercamiento entre personas adultas
sino porque las condiciones objetivas
que rodeaban al conocimiento mútuo
y a la situación histórica
en la que nos encontrábamos
no conducían
a una conexión total.
¿De dónde arrancan los motivos
de la clara desconfianza?
¿De un murmullo de gentes aburridas
que tienen sólo
como prueba fehaciente un correo
electrónico de una invitación para
un intercambio lingüístico y unos vinos?
En Granada es práctica habitual
invitar a vinos,
o charlar animosamente
con todo tipo de gente.
¿De una supuesta suplantación de las
atribuciones propias de la función
del profesorado
con un objetivo pernicioso?
¡Vaya una fechoría!
He sido profesor particular durante años
y me he formado para serlo.
Ave Caesar morituri te salutant,
solíamos decir
cuando asumíamos el café con leche
en un bar y los niños jugaban.
Pero después de todo
si el consenso
se fundamenta sobre una serie de falacias
colaboraremos a pesar de todo,
pero permíteme que tenga una opinión diferente.
Cuenta conmigo, pero no así.
Ana Frank
Hay un edificio que recuerda a un coliseo romano
subiendo unas escaleras
junto a un parque oscuro
y al lado de una cafetería
donde solíamos hacer
simulacros de amistad
.
Y digo ésto
no porque no se pudiera lograr
un acercamiento entre personas adultas
sino porque las condiciones objetivas
que rodeaban al conocimiento mútuo
y a la situación histórica
en la que nos encontrábamos
no conducían
a una conexión total.
¿De dónde arrancan los motivos
de la clara desconfianza?
¿De un murmullo de gentes aburridas
que tienen sólo
como prueba fehaciente un correo
electrónico de una invitación para
un intercambio lingüístico y unos vinos?
En Granada es práctica habitual
invitar a vinos,
o charlar animosamente
con todo tipo de gente.
¿De una supuesta suplantación de las
atribuciones propias de la función
del profesorado
con un objetivo pernicioso?
¡Vaya una fechoría!
He sido profesor particular durante años
y me he formado para serlo.
Ave Caesar morituri te salutant,
solíamos decir
cuando asumíamos el café con leche
en un bar y los niños jugaban.
Pero después de todo
si el consenso
se fundamenta sobre una serie de falacias
colaboraremos a pesar de todo,
pero permíteme que tenga una opinión diferente.
Cuenta conmigo, pero no así.
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